A pelo

2013, 8 octubre

En esa mirada canalla

Huelo el peligro

Alerta

Que quiero bailar sobre el alambre

 

Bajar la guardia es mi penúltimo ataque

 

Kamikaze

Mi séptimo de caballería apocalíptico

Retumba

Cállate o lánzame a tu vacío

Empújame a noches de insomnio

 

A tientas

Domina mi sinrazón

Que tengo mi destino claro y es ir a la deriva

Que sólo quiero una historia insulsa para matar esta hambre de amor

Que sólo quiero arrancarme de la piel los jirones de recuerdos

Que ardan

Como se helaron en la boca todos los futuros nuestros.

 

Discos de antes

Arrancarme la piel

Algo se está rompiendo

2013, 17 septiembre

No sé si ya has cruzado el mar y el amor

No sé si piensas en las vidas que ahora no viviremos

Ya no lo sé

 

No sé si amarás a pesar de todo

a los hijos que no tendremos

No sé si te despertarás un día

hartado de este mundo sin nosotros

Ya no lo sé,

Nunca lo sabré.

 

No sé si cada minuto

es infinito vacío.

No sé si alguien que no soy yo

osa envejecer contigo.

Tanto amor que nos amamos

para tirarlo al olvido.

 

Dime, explícame

cuándo y por qué nos rendimos.

 

 

Ya no lo sé,

Nunca lo sabré,

Y qué importa nada.

Nunca lo he sabido.

 

cosas rotas

Sentía una atonía, una distancia con la realidad, una grisura que lo apagaba todo, como si no fuera capaz de emocionarme con lo que vivía si no lo elaboraba mentalmente por medio de palabras.

Restos del naufragio

eu

[…]

Lord Cigogne convenait avec honte que sept années de mariage ne lui avaient pas suffi pour explorer le coeur d’Emily qui, au fond, lui était presque une étrangère. Comme la plupart des maris, il ignorait les attentes informulées de sa femme, ce que cachaient ses silences, la véritable nature de ses blessures secrètes, les mystères de son rythme étrange à ses yeux. Cigogne le Londonien avait toujours été incapable de se couler dans ces moments de tendre communion qui, seuls, permettent de voyager dans les sensations de l’autre.

[…]

 

Poner puertas al monte

2013, 20 abril

portal en medio de la nada

En el medio del todo y de la nada

De la inmensidad de ayer y de hoy y de mañana

De todos los posibles recorridos

Ahí, inmóvil y ridículo,

Pero firme. Infranqueable.

Primer atardecer de primavera

Y hace tiempo que yo ya me fui,
yo siempre me estoy yendo
Pero siempre estoy contigo,
aunque a veces
pienses que no hay nada
Cuando me quedo mirando
como si estuviera ausente
Es porque estoy viajando,
no pienses que voy a perderme

Para asegurar mi ardua existencia
no ingresaré muchas letras de cambio
en el Banco del futuro.

Dudo tener nunca un gran capital.
Y comienzo a temer que en la primera crisis
repentinamente se cancelen los pagos.

[…]

Las casas y las habitaciones están llenas de perfumes

. . . los anaqueles están cargados de perfumes,

respiro yo mismo la fragancia, la reconozco y me gusta,

la destilación también me embriagaría, pero no he de

permitirlo.

 

La atmósfera no es un perfume . . . no tiene el sabor

de la destilación . . . es inodora,

está hecha desde siempre para mi boca . . . estoy

enamorado de ella,

me iré a la orilla del bosque, me quitaré el disfraz y

quedaré desnudo,

me enloquece el deseo de estar en contacto con ella.

 

El vaho de mi propio aliento,

ecos, ondulaciones, susurros zumbantes . . . raíz de

amaranto, hilo de seda, horquilla y vid,

mi respiración e inspiración . . . el latido de mi corazón

. . . el paso de la sangre y del aire por mis pulmones,

el olor de las hojas verdes y de las hojas secas, de la

playa y de las oscuras rocas marinas, del heno en el

granero,

el sonido de las palabras eructadas por mi

voz . . . palabras que se pierden en los remolinos

del viento,

algunos besos fugaces . . . algunos

abrazos . . . brazos extendidos,

el juego de la luz y sombra sobre los árboles cuando las

flexibles ramas se agitan,

el goce de estar solo o en el bullicio de las calles, por los

campos o en las laderas de las colinas,

la sensación de salud . . . la plenitud del

mediodía . . . mi canto al levantarme de la cama y

saludar al sol.

 

¿Te han parecido muchos mil acres? ¿Has creído que la

tierra es demasiado grande?

¿Te ha costado tanto aprender a leer?

¿Te enorgullece llegar a comprender el sentido de los

poemas?

 

Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el

origen de todos los poemas,

poseerás lo bueno de la tierra y del sol . . . aún

quedan millones de soles,

nada recibirás ya de segunda o tercera mano . . . ni

mirarás a través de los ojos de los muertos . . . ni te

alimentarás de los espectros de los libros,

tampoco mirarás a través de mis ojos, ni aceptarás las

cosas que te digo,

escucharás lo que te llega de todos lados y lo tamizarás

tú mismo.

[…]

Encerradas en un invernadero
bajo el cristal, las flores olvidan
que la luz existe
y cómo temblaban bajo el rocío.

Se te está viendo la otra.
Se parece a ti:
los pasos, el mismo ceño,
los mismos tacones altos
todos manchados de estrellas.
Cuando vayáis por la calle
juntas, las dos,
¡qué difícil el saber
quién eres, quién no eres tú!
Tan iguales ya, que sea
imposible vivir más
así, siendo tan iguales.
Y como tú eres la frágil,
la apenas siendo, tiernísima,
tú tienes que ser la muerta.
Tú dejarás que te mate,
que siga viviendo ella,
embustera, falsa tú,
pero tan igual a ti
que nadie se acordará
sino yo de lo que eras.
Y vendrá un día
—porque vendrá, sí, vendrá—
en que al mirarme a los ojos
tú veas
que pienso en ella y la quiero:
tú veas que no eres tú.